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El desarrollo del Congreso de la AMPE, realizado recientemente en
el Cusco, parece anunciar el espíritu y la forma que
asumirá la confrontación entre el gobierno y la
oposición durante el ano de 1998.
Ello no se debe exclusivamente al hecho de que 1998 será
el año de las elecciones municipales, ni tampoco a la
decisión del gobierno de no poner la cara en un proceso
electoral que no le interesa, porque nada es más lejano a
los intereses de la reelección que el fortalecimiento de
los Municipios.
Cuando decimos que los conflictos suscitados en el Congreso de la
AMPE prefiguran el estilo de la confrontación entre
gobierno y oposición durante 1998, nos referimos a la
forma oblicua y enmascarada de buscar sus objetivos: Cambio 90 y
Nueva Mayoría no participan directamente en el Congreso de
la AMPE. El gobierno, por la vía de Absalón
Vásquez, intenta organizar una fuerza (Somos Vecinos») a
través de la cual, sin exponerse al fracaso, busca primero
deslegitimar a los alcaldes para después lograr alguna
presencia en el futuro proceso de elecciones municipales.
Desde nuestro punto de vista el objetivo central del
Fujimorismo es la reelección y, por tanto, tal como viene
sucediendo, tratará por todos los medios de postergar y
evitar el referendum.
Ahora bien, si el Foro Democrático tiene éxito en
la recolección de firmas, ese solo hecho pondría en
el centro del debate la reelección del presidente
Fujimori. Eso podría suceder en los primeros meses de
1998. Pero debe tenerse en cuenta los cambios previstos en la
composición del J.N.E. y eso hace que la situación
no sólo sea precaria sino también incierta. En este
sentido, en el mejor de los casos el referendum podría
realizarse conjuntamente con las elecciones municipales.
Por todo lo dicho, nuestra hipótesis de trabajo es que
1998 será un año caracterizado por una pugna sorda.
El gobierno tratará de lavarse la cara en materia de
Derechos Humanos, continuará con la campaña del
Niño, intentará capitalizar un eventual acuerdo con
el Ecuador y tratará de postergar o impedir, por todos los
medios, el referendum. La oposición deberá
concentrar sus esfuerzos en el referendum e insistir en el
desnudamiento de una política económica
concentradora de la propiedad y de los ingresos, que no
contribuye a enfrentar con éxito el problema del
empleo.
En las municipales de 1998 la oposición triunfará
por walk over. Pero, probablemente, los candidatos a la
Presidencia de la República con una real opción
sólo iniciarán su campaña en 1999. Entonces
sabremos si Fujimori será candidato. Y esa decisión
definirá la naturaleza de la contienda. Si Fujimori se
presenta, la oposición probablemente cerrará filas
en un gran frente democrático. Si no lo hace, es posible
que en la campaña surjan más de dos candidaturas
con opción de triunfo y posiciones ideológicas y
programáticas distintas. Salvo mejor parecer.
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