Este es un diálogo imaginario, aunque no tanto, porque se
basa en hechos reales, datos oficiales, algunos confidenciales, investigaciones
periodísticas, conversaciones con fuentes seguras, intercambio de
información y de opiniones con amigos y en rumores que hoy circulan
en el mundo de la política. Busca responder a ciertas preguntas
acuciantes que hasta en ocasiones nos quitan el sueño. Cualquier
parecido con la realidad no es, como dicen las películas, mera coincidencia;
es un intento de realismo.
No me dijo, sus preocupaciones no están orientadas
al año 2,000 sino más bien al 2,005 y, hasta incluso al año
2,010. Entonces le pregunté ¿se sienten seguros
en las próximas elecciones? Sí, muy seguros. Ellos creen
que la reconstrucción del país después de la catástrofe
de El Niño y la ausencia de una oposición digna de ese nombre
es la mejor combinación para una reelección el 2000. Sólo
la reconstrucción de la infraestructura física destruida
en el país, según el ministro Camet, se lleva unos 672 millones
de dólares. Añádele el programa de vivienda y otras
acciones sociales de impacto. ¿Quién los para? Esa es la
idea.
Eso para el 2000. ¿Qué pasa este año con las
municipales? Están confiados en la fuerza de Vamos Vecino,
sobre todo en provincias. Recuerda que en febrero promulgaron la Ley Marco
de Descentralización que centraliza aún más el poder.
Además han aguantado el proyecto de Ley Orgánica de Municipalidades
para después de las elecciones. La nueva ley la acomodarán
a los resultados.
Volví a preguntarle: ¿No crees que el referéndum
puede cambiar este escenario? Se sabe que, por fin, ya se han conseguido
las firmas necesarias. Es cierto, pero el gobierno no lo va a dejar
pasar por ningún motivo. Así se lo han hecho saber a sectores
de la oposición. Ellos creen que no hay ninguna fuerza opositora
capaz de movilizar a la población cuando el gobierno diga que no.
La UPP vive una crisis permanente como lo demostró el absurdo e
irracional incidente protagonizado por el congresista Carlos Chipoco. Se
dice que sectores del APRA estarían negociando con el gobierno,
y los otros partidos como AP, el PPC o la izquierda no existen, no son
ni una alternativa ni mucho menos fuerzas capaces de movilizar a la población.
¿Y cómo ves a Somos Perú? Nadie duda
que Somos Perú es una fuerza en Lima, pero no creo que lo sea en
provincias. Se sabe que esta organización donde no presenta candidatura
municipal no organiza políticamente a la población y Somos
Perú probablemente no presentará candidatos en Arequipa,
Huancavelica, Trujillo, Chiclayo, Piura y en otros lugares del país.
Además, en muchas partes Somos Perú, como pretende ir solo,
divide en el ámbito local a la oposición. No es por lo tanto
una fuerza nacional. Lo más probable es que en las próximas
elecciones municipales tengamos la consolidación y el nacimiento
de una serie de liderazgos locales y regionales no coordinados entre sí,
que el gobierno piensa que bien puede subordinarlos reconstruyendo el país
o, simplemente, destruirlos con las obras que tiene planeado hacer en lo
que resta de éste y el próximo año.
Tampoco sería nada extraño que le creen a Andrade el distrito
del Cercado en poco tiempo. La idea es anclarlo en ese espacio o dejarlo,
simplemente, sin espacio que gobernar. Finalmente el proyecto de Ley Orgánica
Municipal, presentado hace una semanas por la mayoría parlamentaria,
es un verdadero atentado a la autonomía municipal. Con esa ley,
lo que habrá serán alcaldes maniatados y una institucionalidad
municipal sin contenido alguno.
Entonces, ¿ya pasó el peor momento para el gobierno?
Sí. El gobierno cree que el peor momento ya pasó. Eso
fue el año pasado cuando la gente se movilizaba. Ahora eso no sucede.
Muy pocos se movilizaron cuando se destruyó el Consejo Nacional
de la Magistratura. El asilo de Delia Revoredo, salvo el apoyo de la UPP
y de algunos colegios profesionales, no ha generado mayor solidaridad política.
Sólo les falta controlar al Jurado Nacional de Elecciones, que será
en poco tiempo, a los colegios profesionales y, posiblemente, a las ONGs.
Por eso, la ofensiva para consolidar el régimen autoritario no sólo
continúa sino que va en aumento.
¿En qué sentido lo dices? Luego de que el Fiscal
de la Nación, Miguel Aljovín, acusara constitucionalmente
a Blanca Nélida Colán y a otros cinco fiscales dando lugar
a que una subcomisión del Congreso integrada, entre otros, por los
parlamentarios Jorge Trelles y Jorge Muñiz los exculpara, la Comisión
Ejecutiva del Ministerio Público es decir, la propia Blanca
Nélida Colán publica el 25 de abril en El Peruano
una resolución que modifica el reglamento de Organización
y Funciones de dicha comisión, en virtud de la cual el fiscal supremo
provisional, Angel Fernández HernaniBecerra, podrá encargarse
de investigar las denuncias que se presenten contra los Fiscales Supremos,
incluyendo al Fiscal de la Nación, por presunta inconducta funcional
o acto doloso, y sancionarlos si se confirma la acusación. Aljovín
ha pasado de acusador a acusado. Es uno de «los recursos del método».
Aludes al título de una novela de Carpentier. Bueno, parece
que la realidad imita a la ficción...Este es un primer hecho. El
segundo hecho son las declaraciones del presidente para ampliar el plazo
de detención que ahora, por Constitución, es de 24 horas
como máximo. Fujimori ha dicho que para hacer frente cuanto antes
a la ola de criminalidad, no se puede esperar una modificación constitucional
que demandaría un período muy largo. Como sabes, toda modificación
constitucional debe ser aprobada en dos legislaturas extraordinarias, con
una votación de más de dos tercios del número legal
de congresistas (81 votos). Hasta el momento no ha dicho cómo piensa
modificar el artículo 2, numeral 24, inciso F, que es un derecho
fundamental. Estamos, pues, ante otra futura violación constitucional
inminente.
El tercer hecho es muy grave. El 25 de abril El Peruano publicó
una resolución de la Comisión Ejecutiva del Ministerio Público,
que preside Blanca Nélida Colán, en la que se designan a
los fiscales que integrarán las Comisiones encargadas de elaborar
las listas de ciudadanos que conformarán los Jurados Especiales
para las próximas elecciones municipales. Si bien en esta lista
faltan algunos distritos como Cusco, Moquegua y Tacna, en todas las comisiones
nombradas, en las que participan 225 fiscales, 206 son provisionales (casi
92%) y sólo 19 son titulares. Hay una serie de distritos judiciales,
como Piura, Cajamarca, La Libertad, Huancavelica, Apurímac, Ica,
Loreto, San Martín, Junín en que todos los miembros de esas
comisiones son fiscales provisionales. En otros, como en Puno, de 22 fiscales
designados, uno sólo es titular, los 21 restantes son provisionales.
Un cuarto hecho: la campaña sistemática una misma
pluma, un mismo origen de la prensa amarilla contra el director y
periodistas de La República, que al parecer resultan ya disfuncionales
al poder. Así comenzó el ataque frontal contra Baruch Ivcher.
¿Quieres otro hecho?
¿Hay más?
Siempre hay más. Ahí están los tres documentos
de identidad, que crean una gran confusión. Teóricamente,
al tener tres documentos uno puede votar tres veces en tres mesas distintas.
Pero eso no es posible, según RENIEC, porque cada documento
se canjea por el anterior. Eso no es cierto. Mucha gente tiene ahora
dos documentos y puede ser que hasta tres. Nada te impide alegar que has
perdido o te han robado tu documento anterior y sacas uno nuevo guardando
los otros. Eso ocurría antes en México. Por ello el control
del padrón electoral es clave y ese control está en manos
del RENIEC sobre el que pesan graves acusaciones de haber sido infiltrado
por el SIN. Una cuestión realmente preocupante.
¿No es un exceso de suspicacia pensar que cada acción
del gobierno está prevista y forma parte de un gran plan que nadie
conoce? Por cierto, no todo puede estar previsto. Cada acción
del gobierno genera respuestas, algunas de ellas imprevisibles, y esas
respuestas inducen nuevas acciones que tampoco estaban previstas, y así
sucesivamente. Pero al final, todo encaja.
Y cuando el gobierno retrocede y rectifica, ¿cómo lo
interpretas? En efecto, en algunos casos el gobierno o el Congreso,
que para el caso es lo mismo puede rectificarse, pero una vez que
ha alcanzado su objetivo. Al menos en los asuntos decisivos para el gobierno.
No descartes que al Consejo Nacional de la Magistratura le devuelvan todas
o parte de sus atribuciones, pero eso será sólo cuando se
aseguren de que los reemplazantes no ofrecen peligro.
En otros asuntos, no decisivos, la rectificación puede ser pronta,
como en el recientísimo y delirante caso de la «estatización»
de los nombres que intentó perpetrar el RENIEC.
Lo que afirmas supone un gobierno sin fisuras. ¿No hay
más conflictos en el seno del gobierno? Sí. Ahora se
habla de conflictos entre Fujimori y el propio Camet, por ejemplo. Se dice
que el primero, en su carrera por la reelección, quiere introducir
algunas modificaciones al modelo y que Camet se niega. Camet es un ministro
que goza de un cierto grado de autonomía, gracias al respaldo del
FMI y del Banco Mundial. Es el guardián del modelo. Además
hay otro dato que confirmaría este conflicto: la interpelación
a Camet en el Congreso el 20 de abril no sólo fue respaldada por
la minoría sino también por algunos congresistas de la mayoría,
y la discusión no giró tanto sobre los efectos de El Niño
sino más bien sobre el modelo económico. Con ello, opinan
algunos, Camet estaba enviando un mensaje claro. Incluso de este conflicto
habría participado el propio Montesinos. Se dice, en realidad es
un rumor, que un determinado Servicio habría descubierto que el
ministro Camet no viajó a un país del Caribe a descansar,
como dijo, sino más bien a un país de Europa Oriental. Este
Servicio le habría dado toda la información a un medio, pero
éste no la habría publicado.
Y los militares, ¿qué pasa con ellos? Ellos son
una verdadera caja negra. Lo único que se sabe es que estarían
diciendo que Fujimori es prescindible y que lo que vale es el Plan Verde.
En la ceremonia para celebrar el aniversario de la toma de la residencia
del embajador de Japón estaban los tres: Fujimori, Hermoza y Montesinos,
lo que significa que el segundo tiene todavía poder. No olvides
que Fujimori ofendió a Hermoza hace unos meses al decir que su hijo
Kenyi había tenido más participación en la toma de
la residencia que el propio Hermoza.
Por otra parte, lo más probable, luego del anuncio del presidente
respecto a que el SIN se dedicará a luchar contra la delincuencia
común, es que éste, es decir el SIN, pase a controlar a la
policía y al Ministerio de Interior. Lo curioso es que este anuncio
presidencial se hace luego de que Jaime Mur denunciara, en el programa
de Hildebrandt, unas supuestas o reales conexiones entre el SIN y sectores
de la delincuencia organizada, para en el futuro realizar atentados contra
políticos que serán, seguramente, cargados a la cuenta de
Sendero o del MRTA.
¿No estaremos frente al nacimiento de un sistema político
parecido al mexicano? «No tantito», como dicen allá.
El sistema mexicano que tiene como expresión el control del Partido
Revolucionario Institucional (PRI) del poder político desde hace
sesenta años, es producto de una revolución que costó
un millón de muertos. Producto, asimismo, de una centralización
y subordinación de las élites regionales con la creación
en 1928 del partido oficial y de la liquidación de cualquier caudillismo
militar. Además, el partido oficial corporativizó la sociedad
mexicana, creando una institucionalidad controlada por el partido oficial
y el propio Estado.
No es nuestro caso. No. Aquí el régimen fujimorista
es producto de un golpe de Estado, no de una revolución. No busca
crear ninguna institucionalidad sino más bien construir un caudillismo
presidencialista en alianza con una cúpula militar y con sectores
monopólicos transnacionalizados. Si algún parecido tiene
con México es en cuanto al cinismo de las formas representativas
democráticas, a la corrupción y a la permanencia en el poder.
No sería nada extraño que el gobierno de Fujimori cree su
propia oposición política como en México. El SIN,
que podría ser el verdadero partido de Fujimori y los militares,
no es el PRI.
Así las cosas, el fujimorismo se parece más a la Filipinas
de Marco o a la Indonesia de Suharto. Es un autoritarismo asiáticomexicano.
Pero, ¿no crees que la pasividad de la población
ayude a construir ese sistema político autoritario? Sí,
pero estamos obligados a explicarnos las causas de esa pasividad y qué
entendemos por ella. Lo primero que hay que señalar es que hoy en
día las instituciones de la sociedad no existen o han cambiado.
La guerra, la hiperinflación, el ajuste, la crisis de las izquierdas
y de los partidos, la política de flexibilización laboral
han destruido esa institucionalidad. Hoy la tasa de sindicalización,
según la CGTP, es de apenas el 7% de los trabajadores adecuadamente
empleados; en Argentina es el 45%. Esto explica por qué el modelo
no es cuestionado masivamente por los más afectados, es decir, por
los trabajadores.
Segundo, los llamados sectores populares hoy buscan o bien sobrevivir
lo que se refleja en la multiplicación de estas organizaciones
o integrarse al mercado mediante la informalidad. Sobrevivir o integrarse
al mercado no implica cambiar el orden político. Para cambiarlo
se requiere voluntad pública de poder y ello no existe ni en las
clases populares ni tampoco en las clases medias, que han sido golpeadas
duramente por el ajuste neoliberal.
De otro lado, es un error decir, como se escucha, que con el advenimiento
del fujimorismo los llamados sectores blancos, es decir pitucos, perdieron
el control del poder. No. Hoy en día esos sectores blancos gobiernan
la economía del país y la también llamada reinserción
internacional. Los que perdieron fueron las clases medias urbanas y los
sectores populares organizados, que apostaron por un modelo mercadointernista
y por representaciones políticas específicas. Lo que existe
hoy es una alianza entre estos sectores blancos, es decir altos, y los
de abajo. Ello te explica la llamada pasividad.
De acuerdo, pero ¿cómo definir la actual pasividad?
De eso podemos hablar en otra ocasión, porque no podría responder
a tu pregunta sin fatigar a tus lectores con un poco de teoría política.
|